|
Soledad,
¿quién te acompaña?
Compañía Teatro Nacional de Costa Rica
|
|
El
XXII Festival Internacional de Teatro Hispano, marca el regreso de Costa
Rica al evento de Miami. Con
este ambivalente titulo: soledad, como aislamiento y abandono y Soledad
como nombre del personaje, asistimos a la representación de la obra
dramática escrita por la actriz María Silva, e interpretada por ella
misma y Gladys Catania, bajo
la acertada dirección de Mariano González. Paradójicamente
quienes representan a Costa Rica son rioplatenses: una uruguaya y una
argentina, emigradas de sus países hace muchos años, que aportan sus
conocimientos a la cultura costarricense.
Gladys
Catania, actriz de gran trayectoria y profesionalismo, es nacida en
Argentina,
de donde emigró hace muchos años, y
radicada en Costa Rica. Ese
país no es muy conocido en el extranjero por su labor escénica, ni artística
en general, por tanto, la visita del Teatro Nacional de Costa Rica en
Miami era muy esperada. Dos únicos personajes, Soledad (María Silva ) la sobrina y su tía Catalina (Gladys Catania) esta última, en un papel cargado de ambivalencias hace lucir su profesionalidad, mostrando desenvoltura al pasar por diferentes etapas anímicas. Es
un placer ver una excelente obra teatral tan bien dirigida y tan bien interpretada, por excelentes
actrices. La
tía Catalina, viuda, suegra detestada por las nueras, abandonada, sin
otro sitio a dónde ir si la casa se vende;
Soledad la sobrina
cuarentona,
sin marido ni descendencia y sin saber qué realmente desea hacer de su
vida y su futuro, plantea que quiere vender la casa que es el símbolo
de su “herencia familiar.” El
principio es confuso, quizás demasiadas interrogantes y
se plantean a lo largo de la obra, recuerdos y cuentas pendientes
que se remonta a la infancia y a la vida familiar, y como único nexo
la casa que es lo que perdura, los ladrillos que cobijaron tantos
secretos es el símbolo del pasado familiar. Soledad
quiere oir verdades de sus recuerdos de adolescencia, su tía prefiere estar inmersa en su mundo ilusorio y secreto y callar
verdades que oculta, para que todo haga parecer que son una familia
“normal”. Los caracteres de los dos
personajes, están muy bien definidos, al ser tan precisos arquetipos;
los acontecimientos se van desarrollando y revelando uno tras otro,
logrando así que el espectador se identifique
ya sea con la tía o con la sobrina. Allí
van saliendo a la luz los secretos familiares: mentiras, verdades
inconfesables, traiciones, abandonos y tantas otras situaciones que
llevan al espectador a involucrarse con el conflicto-historia en una de
las dos posturas. Quizás
todo lo que se plantea puede suceder en cualquier familia, a las que
suele llamarse familias “perfectas” y cuando se sacan los trapitos
al sol, se descubre que no son tan perfectas como parecen. La
escenografía combina muebles antiguos y otros más modernos, biblioteca
y escritorio con muchos papeles, ya que Soledad es maestra de literatura
y por el otro lado, la cocina que da libertad de movimiento a las
actrices. En
este devenir de monólogos, vamos conociendo las emociones que cada una
sufre en su realidad solitaria, proyectando en la sociedad el
desplazamiento de las personas de la tercera edad y la falta de amor
filial, la incomprensión y el abandono que crece y se multiplica y al
mismo tiempo se desmembra por la intolerancia y la
incomunicación. © 2007 Susana Weingast
***************
Copyright
2007 - Vilma Muises - Reservados todos los derechos. Permitida su reproducción total o parcial, sólo con el nombre de la autora y su correspondiente aviso a la misma. (C) Fotografía cortesía Teatro Avante
Al indice Criticas y Comentarios
|